Dignos patriotas

Tras la entrada de las tropas de Napoleón y de La batalla de Bailén la Junta Central moldeó el destino de la indefensa y frágil España de principios del siglo XIX. Durante los primeros 16 meses de la guerra de Independencia, fue la Junta Central el órgano que consiguió unificar las distintas Juntas Locales que se habían ido conformando en el territorio español ante la orfandad política y, por supuesto, la que hizo frente a la invasión francesa –con mayor o menor acierto–. A pesar de las condiciones en las que estaba sumergido el país tras las abdicaciones de Bayona y la pérdida de gran parte del territorio español en manos de las tropas francesas, la Junta Central dirigió la resistencia de las regiones libres y materializó el primer paso de lo que supuso la modernización de nuestro país.

Aunque fueron numerosos los reveses recibidos durante estos meses en los que la junta se iba replegando al sur –iniciando su corto recorrido político en Madrid, pasando por Extremadura y Sevilla hasta la Isla de León (actual San Fernando, en Cádiz)–, tras su caída los historiadores decimonónicos fueron injustos en sus valoraciones sobre la causa de su derrumbamiento. Tampoco fue justo el proceso al que fue sometida: tras su disolución, fue expuesta a un proceso popular, mediático y político que acabó resultando una increíble injuria a aquellos que dieron los primeros pasos que nos alejaban del absolutismo y nos acercaban al parlamentarismo. Tal como señalaron los miembros de la Junta al dirigirse a las Cortes para poner luz sobre sus acciones y consecuencias, de “una persecución tan encarnizada…, había pocos ejemplos en la historia de las sociedades”.

Tras 200 años del proceso a la Junta Central, y de la mano de Manuel Moreno Alonso y su Proceso en Cádiz a la Junta Central (1810-1812). Un ensayo sobre el derrumbamiento del poder en la guerra de la Independencia, es el momento de conocer las raíces de la modernidad política en España y poner de relieve el peso de las mismas y saber qué ocurrió durante el gobierno de la Junta Central y cómo se desarrolló el proceso al que fue sometida.

Alejandro Rodríguez Peña

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Historia Contemporánea y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s