Piedad

Catalina-de-LancasterPérez de Guzmán, cronista de la época, acusó directamente a Leonor López de Córdoba y a la amistad que mantenía con la reina Catalina, que deshizo la voluntad de su marido para favorecer a su consejera. Pero esto es tan sólo una hipótesis. Hay documentos que plasman esta amistad quizá porque Catalina estuviera necesitada de afectos, extraña como era en tierras lejanas, “una princesa británica demasiado sola en sus reinos hispánicos”, carencias que probablemente se agravaron tras su viudedad, cuando la reina se convirtió en regente por la minoría de edad de su hijo Juan II, lo que provocó no poca desconfianza en el entorno de la corte regia.

Entonces ¿por qué solicitó posteriormente expulsión de la privada? Y, añado ¿realmente solicitó la reina tal expulsión?

La hija de Leonor López de Córdoba, Leonor de Hinestrosa, estaba casada con Juan Alfonso de Guzmán, quien mantuvo un largo pleito con el rey. Gracias a la relación materno-filial entre la reina y su privada, Catalina ayudó a Guzmán quien, a la postre, se había criado en el entorno regio de Castilla bajo su directa supervisión. No es de extrañar, pues, que la reina dispensara un trato tan familiar, según los documentos, a la hija de Leonor a la que afectuosamente llama “mi sobrina”. Se sospecha que éste fuera el origen de las fricciones entre la privada Leonor y el infante Fernando, otro regente del reino durante la minoría de edad de Juan II. Quizá fuera él quien ordenase la expulsión de Leonor.

Esta hipótesis la refrendan dos documentos regios de gran valor, poco mencionados en los estudios historiográficos, dados a conocer por la crítica literaria filológica.

El primero, conservado en la Biblioteca Nacional de París enviado por el infante Fernando a los regidores de Vizcaya en el año 1408, informándoles de los malentendidos que había tenido con su cuñada, la reina Catalina, sobre la regencia de los reinos de Castilla y León se debían a algunas personas que se dedicaban a sembrar la discordia entre la reina y él. Al final del documento, Fernando solicita de forma rotunda la expulsión de Leonor, acusándola de cohecho y de apropiación indebida de joyas.

Se desconoce todavía si esta interpretación del documento es sesgada ya que está pendiente de cotejo crítico. ¿Por qué es tan favorable al infante Fernando de Antequera?, ¿por qué sus futuras acciones fueron tan bien tratadas por la historiografía castellana, sobre todo si las comparamos con las de la reina y su privada?

Cristina Pineda

La primera parte del post es Poder; la tercera, Devoción.

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